El Pequeño Frailecillo…. Primera Parte
Érase una vez un pequeño frailecillo, que quería tener dinero, poder y fama. Tantas fueron sus plegarias, que el cielo decidió enviarle a un ángel para que le concediera tan ansiado milagrete.
Fue así que, en el año 1991, el Cardenal Augusto Vargas Alzamora. Entonces Arzobispo de Lima, lo nombra su secretario personal y lo inmiscuye en todos sus asuntos clericales y casi sacrosantos. Conocido por el nombre de Martín Sánchez y con apenas un cuarto de siglo de existencia el “pequeño frailecillo” se encontraba con un pie en las puertas del cielo. Un hombre humilde, el menor de cinco hermanos muy pobres todos y el era el único que se encargaba de cuidar a su madre.
El otrora monaguillo, convertido en todo un sacerdote, de sotana y sermón. Comenzaba a ejercer el poder de tras del poder, como es el destino de todas las sombras de los prominentes clérigos.
El asistir a un eminente cardenal, no es cosa fácil y mucho menos un juego de niños. ¡No señor! nada de eso. Es algo muy serio y que requiere mucha destreza y precocidad en el teje y maneje de la cosa sacra. Cosa que le cautivaba y nacía al pequeño frailecillo.
El tocayo del santo moreno de Lima, ya comía en plato hondo, con servilleta al cuello, meza larga y sequito a la orden. Se estaba perfilando como todo un Rasputín, con perversidad solapada incluida. Comenzaba a administrar los dineros de la empresa arzobispal, incluyendo agencias y sucursales. Pero como al pequeño frailecillo le encantaba la música afro-peruana...Se pegaba unas cajoneadas de padre y señor mío, le crecieron las uñas, los dedos, las manos y hasta los dientes. De manera inexplicable y sin mediar mas que un “milagro” le regalo una casa a su madre. Que duda cabe de que era un buen hijo. De lo que no estamos seguros es que, si era un buen cristiano con alma de buen samaritano. “Por sus obras los conoceréis” reza un pasaje bíblico. Palabras atribuidas a Jesús Cristo. ¡Bueno!……..guardando las distancias.
La primera pregunta es: ¿Cual es el sueldo de un sacerdote? (si lo tiene). Para no dejarlos con la duda les diré que: oficialmente ninguno. Solo reciben una cantidad simbólica, como para cubrir sus gastos mínimos. No creo que comprar una casa, sea un gasto mínimo.
El pequeño frailecillo, fue tomando forma y comenzó a crecer como un pequeño mounstrillo diabólico, disfrazado de abate pueblerino, entremezclado con pitucón de media mampara y con aires de gran clérigo perdonavidas.
Mientras el cardenal, ejercía sus funciones publicas y atendía los grandes eventos y tomaba las decisiones de relevancia. El pequeño frailecillo, correteaba por las sacristías y dispensarios, como moro sin bautizo. Levantando todo cajón con signo de arca llena, que le pudiera servir para cubrir sus “precarias necesidades”
De estas andadas, nace la luminosa y peregrina idea del cardenal Vargas, de entregarle la administración y supervisión del hogar de Cristo, al pequeñajo curita, además de otras funciones relacionadas con la administración religiosa, propias de su eminencia.
Es así, que el pequeño frailecillo, va tomando cuerpo y haciéndose cada vez más grande y más fuerte. Nada se movía sin su amen y nadie comulgaba, si no era con sus hostias.
El cardenal había pasado a un plano, totalmente decorativo, figurativo y pasivo. Esto, en cuanto al aspecto administrativo. Porque en lo clerical, ejercía sus funciones de manera regular. Pero siempre con una oreja inclinada y atenta al último de los susurros de su frailecillo predilecto. Quien tenía la ultima palabra en cuestión de elección de tal o cual cristiano. Para tal o cual cosa. Ni el viento ni las nubes se movían sin su anuencia. Podíamos decir que: Lima tenía su Rasputin. Corregido y aumentado, en edición de lujo, como en los grandes imperios de la antigüedad. Nada que envidiar a la historia universal.
Quien este pensando que la he tomado con la curia. Espere ha seguir enterandose de lo que sigue, en la segunda parte…………..
Concuerdo con usted sobre el significado de la expresión "Libertad de Prensa".
ResponderEliminarHay intereses, hipocresía, campañas infames, silencios complices en los medios de comunicación y es precisamente por eso que carecen de veracidad.
José Abad
http://www.accidentetranvia.blogspot.com
Gracias por su comentario.
ResponderEliminarAmigo Abad.
Ojlá, todos entendieran de la misma manera, lo que tan claramente expone en su comentario.
Lo que existe en la gran mayoria de los casos es: una prensa manipuladora y mercenaria. Que no expresa, la realidad y la verdad de las cosas y que solo trafica y distorciona, la información, para ponerla al servicio del mejór postor.
Y luego son ellos, los que se rasgan las vestiduras exigiendo: libertad de expresión.