reloj

sábado, 10 de julio de 2010

El Cardenal Primera Parte


El Cardenal! Primera Parte

Vivimos en mundo equivocado, de cabo a rabo. No sabemos distinguir: lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto y así.

En el año mil novecientos noventainueve. Juan Luis Cipriani T. Asume el cargo de Arzobispo de la diócesis de Lima. Sucediendo en el cargo a Augusto Vargas A. Quien por limite de edad había renunciado ante la Santa Sede, como corresponde y lo manda el derecho canónico, que rige los tejes y manejes de la iglesia católica.

Esta asunción o toma de mando, se parecía mas a la entronización de un Kaiser, que a otra cosa. La fotografía que encabeza este articulo. Creo que puede definir muy bien de quien hablamos.

Lo primero que hizo, fue destituir a todo títere con cabeza de la antigua administración arzobispal. En su lugar coloco un equipo de gángsters, que comenzaron a acosar a los empleados sin piedad alguna, para que renunciaran y solo quedaran aquellos, que ellos consideraban buenos elementos fieles a sus intereses. Se cometieron toda clase de abusos, atropellos y vejámenes. Los esbirros del Kaiser, eran los que daban la cara y la espalda. No importaba, que mas de ochenta hogares se quedaran desamparados, por que el cabeza de familia era expulsado a la calle como un fariseo en tiempos de Cristo. Ahí, no importaba nada de nada se moro o cristiano, se tenia que ir. Solo aquellos que podían ser útiles, podrían quedarse. Bajo una estricta mirada, para evitar cualquier sorpresa. Hubo, desde denuncias policiales, extorsiones, hasta chantajes y amenazas. Mientras su eminencia el Cardenal predicaba: amor, paz y perdón.

En el colmo de la desfachatez. Reunió a los trabajadores y les ¡dijo! No escuchen rumores de despidos ni las cosas que van diciendo por ahí. Solo son bolas, chismes. ¡Hermanos! Recemos siempre a la virgen María. Ella que es nuestra verdadera madre, sabrá escucharnos, acogernos y protegernos. Bajo su manto de amor. Ella que es la madre de Dios nuestro señor.

Todos no tuvieron mas cosa que aceptar las santas palabras del representante máximo de su santidad el papa, para luego recibir el golpe de gracia y una patada en el c…..bien dada y sin perdón de ninguna clase.

Hay que reconocer que los ejecutivos y jefecuchos de la anterior administración. No eran ningunos santo y más bien eran el brazo derecho del diablo. Eran una banda de sinvergüenzas de alto vuelo. Que habían levantado con todo lo que pudieron y con lo que no también.

Pero dentro de los peces más gordos del estuario, estaba El Pequeño Frailecillo, el consentido del anterior prelado. El que tenía el botín mas gordo, el pillastre mas listo, el mago de magos, el escapero de las limosnas. El atracador de las ánimas del purgatorio y de las benditas, el rompechanchos, el traficante de indulgencias divinas, el escurridizo ladronzuelo de sacristías, arcas y arcones. Bueno el enemigo numero uno del nuevo Hitler.

Curujuuu…. Comenzaba la cacería. El Carde, estaba que ardía, que echaba chispas. Estaba mas furioso que toro en tarde de toros. Era un miura. Un verdadero demonio enardecido. Ya no tenia limites para dar rienda suelta a sus mas bajos sentimientos. Tanto así que: una buena tarde, en que se encontraba su Emi, a punto de entrar en su sacrosanto despacho. Pregunto a la secretaria, ¿si tenia noticias de su antecesor? A lo que ella le respondió, con un no, mas rotundo que el grito de un sargento de caballería en pleno combate.

Esto hizo que el prelado, montara en colera y sin mas tramites; lanzo una andanada de lisuras acompañadas de puñetazos sobre la meza de la antesala de su despacho, llegando a exclamar: ¡Que se ha creído este cura con..che..su..m.! en referencia claro esta, a su antecesor.

Todo el asunto estaba referido a la toma de control total, por parte del entrante y que por su parte el saliente no le permitía de manera abierta, porque antes que nada estaba: la defensa de los intereses de su “protegido” “El pequeño Frailecillo” Quien tenia el control total de la casa Hogar de Cristo y por consiguiente, todas las donaciones, de las grandes empresas, como Wuomg, banco de Crédito, Alicorp y demás, quienes han aportado para esta causa sin preguntar mas allá de lo debido.

El pequeño frailecillo. Quería seguir mamando y como lo iba a hacer sin una teta, que le suministrase el líquido alimenticio.

Fue así, que en su primera homilía, como Arzobispo de la ciudad de Lima. Juan Luis Cipriani. No pudo controlar su carne y sus huesos y en medio de la ceremonia, lanzo una batería de ataques directos, sobre el padre Martín. Acusandolo y declarándole la guerra abiertamente (en nombre de Dios)

Es así, como comienza esta larga historia del cardenalato de Cipriani. Un personaje siniestro y macabro que nunca dejara de sorprendernos.

Mas adelante continuaremos, mostrándoles los entretelones de esta administración oscura y delictuosa del cardenal de Lima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario